¿No te pasa que querrías que te cogieran de la mano en tu búsqueda personal de tu propósito (hagas lo que hagas, ya sea escribir, pintar, jugar al póker, etc.) los que te inspiran y que te empujan desde su posición de héroes en su campo?
Hay humanos que lo hacen muy bien y que sin darse cuenta te inspiran o te ponen en ese momento en el que te lías, te lías y acabas dándole forma a los textos, en mi caso, que se habían quedado un poco encajados por algún motivo que no sabría ahora identificar.
Empezaré contándote que en este post iba a compartir lo ilusionada que estoy porque este viernes (cruza los dedos) me hacen una entrevista para un canal muy interesante y que la Feria de Nuevo Baztán se avecina, pero lo voy a dejar para más adelante porque sigo con lo de los auténticos genios que inspiran (me lío, me lío).
Mientras escribía esta tarde, tenía una lista de Spotify y me acordé de que no había escuchado todavía por completo el último trabajo de Harry Styles. Su primer lanzamiento, “As it was”, estaba acompañándome, casi en bucle, en estos días de mayo. Entonces, llegó el turno de “Music for a sushi restaurant”. Quienes me conocen, sabrán que el sushi es mi perdición y me encandiló.
Pensé en que yo conecto imágenes y hago música, mejor o peor, con mis palabras sobre lugares, sensaciones y todo lo que me toca. Así en mi último poemario, le dedico el primero de mis textos a Casa Camacho, un lugar emblemático de Madrid que, en cierto momento, me inspiró por sus vermús (OMG, os los recomiendo).
También me fijé en que no tengo ningún texto sobre el conjunto de emociones que el comer sushi, me provoca a mí, que me confieso sushi lover. Hace poco estuve en un restaurante japonés de esos en los que el camarero es tan llamativo como el mejor de los platos que ofrecen. Era un local de decoración moderna y que fotografiaría sin dudarlo (lo hice) porque me parecía memorable y cuyos platos acompañaron las conversaciones y pintaron las risas de esa velada. Inspirador a tope. ¿Generó música en mí? Sí.
Sería un sueño que Harry S. me contara cuándo decidió dedicarle al arroz esa canción, o Juan Gómez Jurado, qué inspiró el que fuera su protagonista Antonia Scott, o a Loureiro cómo le dio por los zombis al inicio, o a José de la Rosa en qué descansan sus historias. Si traspaso fronteras, la irlandesa Keyes tendría que soportar mi cuestionario, of course.
En mi pódcast sobre creatividad “InspirarT por Eva Galindo” obligaba a mis oyentes a adoptar el mantra de que todos somos creativos y que son infinitas las imágenes que nos pueden inspirar. ¿No da vértigo tanto por crear?
Estará todo inventado, si bien, lo que a ti te remueve puede que a mí no, o sí, pero de otro modo. En mi propio “style”. *Sorry, no he podido evitarlo. Chiste fácil, yes.
Si algo o alguien te hace soñar o crear, cógete de su mano o sigue su rastro.
Debería estar escribiendo, ¿y tú?
Quiero compartir contigo momentos que he disfrutado en este circuito de Ferias del Libro que me parece mentira que yo, Eva Galindo, haya iniciado. Seguro que hay personas que tienen más experiencia y que te lo contarían de otro modo, pero tengo que adquirir "tono",¿te acuerdas? Así que te toca leerme. Estos días he estado de gira, como os contaba, con mi libro "Sácame los colores" y puedo afirmar que he vivido tanto las infames inclemencias como las bondades temporales. El caso es que estuve en la Feria del Libro y la Cultura de Moratalaz, que tenía pintaza, porque está en mi ciudad y esto supone que quien no tenga nada mejor que hacer puede acercarse a saludarme y/o a dar una vueltecita entre libros. Además, la música y un montón de actividades estaban aseguradas. Pero, estamos en primavera, y ya se sabe, hoy sol y mañana... Una lotería. Así que os contaré que cuando llegamos al lugar del evento, no había mesas, no había carpas, no había público... Si bien, á...

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